|
Resulta divertido que algunos sigan hablando de “efecto-llamada” e intenten responsabilizar a unos cuantos de los inmigrantes que cada día quieren llegar a nuestras costas o nuestros aeropuertos. Señores! Seamos serios. Mientras los países del primer mundo sean prósperos y garanticen una estabilidad social, económica y política el efecto llamada va a seguir persistiendo, con más o menos intensidad. Los responsables del efecto llamada somos todos y cada uno de nosotros con nuestras vidas, nuestros coches y nuestro modo de vida. Por tanto, más vale que vayamos buscando el origen de las desigualdades y no acusarse sin sentido sobre algo que resulta a todas luces imparable. |